ESPAÑA | Más de la mitad de los municipios en zona de emergencia nuclear no disponen del Plan de actuación

Más de la mitad de los municipios catalanes expuestos al riesgo de una emergencia nuclear (el 55,8 %) no tienen aprobado el Plan de actuación municipal de emergencia nuclear (PAMEN). Esto afecta a 58 municipios de un total de 104, todos ellos situados a una distancia de entre 10 y 30 kilómetros de las centrales nucleares de Ascó o Vandellòs (en la zona 2 según la delimitación del Plan de emergencia nuclear exterior –PENTA– aprobado por el Gobierno español). En cambio, todos los municipios de la zona 1 (los que se encuentran a menos de 10 kilómetros de una central) disponen del correspondiente PAMEN. Sin embargo, de los municipios que sí disponen de PAMEN, uno de cada tres no lo tiene actualizado.

Estos datos se recogen en el informe Evaluación de los planes de actuación municipal de emergencia nuclear, que la síndica ha entregado esta mañana al Parlamento catalán y ha remitido a los municipios analizados y al Gobierno de Cataluña.

Otras deficiencias detectadas ponen de manifiesto que solo el 28% de los municipios ha recibido formación sobre cómo actuar en una situación de emergencia nuclear. En este sentido, es destacable que más de la mitad de los municipios situados en un radio inferior a 10 kilómetros de las centrales nucleares de Ascó o Vandellòs no han recibido esta formación. Tampoco consta que se hayan realizado simulacros con la población, una herramienta clave para garantizar una respuesta eficaz frente a un posible accidente.

En cuanto a las infraestructuras, el estudio alerta de que más de la mitad de los municipios no han solucionado las deficiencias en telecomunicaciones que esta institución ya denunció en 2019. Precisamente, el apagón eléctrico del 28 de abril de 2025 evidenció la fragilidad de las redes de telecomunicaciones, principalmente debido a la falta de autonomía de muchos repetidores.

De hecho, seis años después del informe de 2019, el Síndic de Greuges constata que muchas de las recomendaciones formuladas entonces siguen sin cumplirse y reclama una actuación más decidida de las administraciones competentes. Entre las principales recomendaciones, destacan la de aprobar y actualizar todos los PAMEN, reforzar la formación del personal de las administraciones locales, garantizar sistemas de alerta eficaces, mejorar las infraestructuras de comunicación e impulsar una mayor implicación de la Generalitat de Cataluña en la planificación y gestión de las emergencias nucleares, de acuerdo con lo establecido en el Estatuto de Autonomía catalán.

En cuanto a las infraestructuras, la síndica pide que, antes de que finalice la actual legislatura (2024-2028), se impulse el desdoblamiento de todos los tramos de la C-12 o, como mínimo, que se lleve a cabo la licitación, ya que se trata de una vía principal de evacuación en caso de emergencia nuclear.

También recomienda específicamente que las diferentes administraciones impulsen líneas de ayuda, ya que son fundamentales para que los municipios rurales elaboren o, en su caso, mejoren sus planes locales de emergencia y protección civil.

La síndica recuerda que es necesario disponer de planes de emergencia plenamente operativos para garantizar la seguridad de la población, sobre todo en un momento en que se está debatiendo ampliar el periodo de funcionamiento de las dos centrales nucleares.

Por último, Esther Giménez-Salinas insta a la Generalitat de Cataluña que promueva los acuerdos y convenios necesarios con la Administración del Estado para regular su participación en la ejecución de medidas en materia de seguridad nuclear, de acuerdo con el artículo 132 del Estatuto de Autonomía de Cataluña, como por ejemplo la posible creación de un órgano específico para dirigir la planificación y la implantación del PENTA.

 

Fuente: El Síndic de Greuges de Cataluña, España 

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